Reproduzco aqui un artículo de Joan Oliver en el diario catalán e independentista avui. No tiene desperdicio viniendo de quien viene y publicado donde está publicado.
Que divertido que era cuando los ocupas amargaban la vida a los gobiernos de CIU y el PP!
Que divertido que era cuando los inmigrantes se cerraban a las iglesias y exigían papeles para todo el mundo!
Que divertido que era cuando en la Autónoma no dejaban hablar a Aznar!
Que divertido que era cuando los antiglobalizadores se manifestaban asegurando que otro mundo era posible y quemando contenedores!
Que divertido que era cuando las calles de Barcelona se llenaban de gente gritando contra Bush, Aznar y... Pujol, por si las moscas.
Todo era muy divertido y resultaba que éramos la mar de modernos y la gente de izquierdas estaban de lo más satisfechos que los ocupas, los sin papeles, los antiglobalizadores, los pacifistas y toda la pandilla progre demostraran tanta vitalidad.
Hasta que les tocó el turno de gobernar y entonces descubrieron que toda esta manada de salvajes, las agresiones, las encerradas en las iglesias, las ocupaciones y toda la galería de acciones antisistema ya no era tan divertido.
El monstruo
El monstruo que habían alimentado se los giraba en contra y ahora ya no eran chicos simpáticos sino delincuentes peligrosos y gente sin principios que dificultaba la convivencia. Y ahora cuando no dejan hablar los dirigentes del PP en lugar de declarar Acebes persona non grata, expulsan los concejales de la Juventud Socialista.
Y ahora, cuando deben suspender la cumbre europea de Barcelona sobre la vivienda, quedan con el culo al aire y hacen el ridículo y se dan cuenta que han alimentado un monstruo con toda la retórica progre y todo el rollo de la tolerancia y el multitodo.
Y que ahora no pueden controlarlo. Y ya no los hace gracia como cuando hacía perder votos a los adversarios: ahora los preocupa porque los hace perder votos a ellos. Y dicen que no puede ser y que dónde se ha visto y que hace falta mano dura y...
Futuro
Cuando dejen de mandar, y parece que no tardarán demasiado a dejar de mandar, sería bueno que los dirigentes de las izquierdas catalanas recapacitaran un tanto a ver si los conviene ir alimentando monstruos por desgastar los adversarios o si les sale algo más beneficioso hacer una oposición seria y responsable.
Con sólo que sacaran esta lección, podríamos decir que los tres años de tripartito no habrían sido del todo inútiles.
Joan Oliver













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